Un cuento para que los niños con discapacidad pierdan el miedo al coronavirus y vuelvan a jugar

eldiario.es 14.10.21

Se trata de un trastorno motor grave, asociado a múltiples discapacidades, provocado por una alteración del sistema nervioso central. Sólo teniendo en cuenta 5 de sus principales patologías, entre 300.000 y 400.000 personas padecen espasticidad en España. La propia Claudia, con parálisis cerebral, es un ejemplo de superación y una esperanza de futuro para las familias que conviven con esta realidad.

Este relato ilustrado, con dos niños como protagonistas, lanza un mensaje fundamental: las terapias son un medio, no un fin. Una infancia sin juego no es una infancia.  “El juego es esencial y una herramienta de socialización, aprendizaje, comunicación e inclusión vital. Todos los niños tienen el derecho y el deber de poder jugar con otros niños”, señalan desde Convives. La historia se puede descargar de manera gratuita desde la web www.convives.net gracias a la colaboración de Fundación Banco Santander, a través del programa Santander Social Tech.

Pero la llegada de la COVID ha supuesto un antes y un después. Si las restricciones sociales se han cobrado una invisible factura psicológica, el coste ha sido especialmente alto para los colectivos más vulnerables. Entre ellos, los niños con discapacidad, pacientes de alto riesgo obligados a interrumpir las terapias y, con ello, su proceso de desarrollo. Y el miedo al contagio ha prolongado en muchos casos el periodo de bloqueo social. Aprender a vivir con el coronavirus no ha sido fácil para ellos ni para sus familias. 

Es el caso de los niños protagonistas de este cuento, basado en hechos reales. A Miguel le cuesta mucho hablar (a veces es difícil entenderle) y Carmen necesita bastones para andar. Ambos comparten juegos en el colegio, donde trabajan con logopedas y fisioterapeutas, y disfrutan con otros amigos de clase. Sin embargo, la pandemia les obliga a quedarse en casa. El tiempo se alarga más allá del confinamiento y no solo echan de menos sus rutinas y actividades, sino que poco a poco van perdiendo la recuperación ganada. ¡Quieren volver al colegio! Y para convencer a sus padres contarán con una aliada muy especial. 

“La socialización es vital para el desarrollo, especialmente en la infancia. Todos los estudios científicos demuestran que el diagnóstico y tratamiento precoz es esencial para ampliar las posibilidades de futuro de las personas con discapacidad, siendo las edades tempranas cruciales por el nivel de plasticidad cerebral, entre otros factores”, explica Tecglen. La responsable de la asociación recuerda que “es ese el momento donde se adquieren habilidades esenciales para la autoestima, la participación social. Las terapias son un medio para lograr el fin: una vida plena”.

Fundación Santander: 4,2 millones para apoyar al tercer sector

Fundación Banco Santander ha intensificado en el último año su esfuerzo para actuar con rapidez y adaptar su actividad a las nuevas necesidades. De los más de 9 millones de euros que destinó en 2020 a las distintas labores que desarrolla, 4,2 millones fueron a iniciativas de acción social, lo que supone casi triplicar los fondos dirigidos a ayudar a este tipo de proyectos. Buena parte de esta labor se centró en apoyar al tercer sector en la búsqueda de soluciones a la difícil situación que viven los más afectados por la pandemia.

Santander Social Tech es uno de sus programas estrella. Este proyecto nació en 2019 con el objetivo de impulsar la digitalización de las organizaciones del tercer sector y mejorar su comunicación, capacitación de fondos y gestión interna. Además de talleres de formación, las organizaciones interesadas reciben durante dos meses un servicio virtual de asesoramiento personalizado que les permite avanzar en su transformación digital. Durante 2020, un total de 137 entidades participaron en los cursos y 47 de ellas fueron asesoradas posteriormente. Para implementar lo aprendido, las organizaciones participantes en la fase formativa pueden optar a una ayuda de 5.000 euros destinada a su desarrollo digital (adquisición de hardware, software, contratación de servicios profesionales, etc.).