NAVARRA
Navarra aplicará un nuevo baremo para valorar el grado de discapacidad
diariodenavarra.es 26.07.21
 
El nuevo baremo, que será aplicado en todas las comunidades autónomas, incluida Navarra, se espera que pueda estar aprobado a final de año y en vigor a principios de 2022, informa el Gobierno foral en un comunicado.
 
La consejera de Derechos Sociales, Mari Carmen Maeztu, ha asistido a la reunión del Consejo Territorial y ha señalado que “el nuevo baremo supone un cambio de enfoque sobre la discapacidad, puesto que pasa de ser una clasificación de las personas a una clasificación de las características de la salud de las personas, considerando su contexto personal y social. Este enfoque supone un cambio social para las personas discapacitadas de todo el mundo”.
 
Por otra parte, ha dicho, “es necesario un nuevo baremo, universal, para que todas las personas, independientemente del país o comunidad autónoma en la que residan, sean valoradas conforme a los mismos criterios. Esto será posible con el nuevo baremo, puesto que es más complejo y contempla más variables que el actual”.
 
De esta manera, España adapta este baremo a la clasificación internacional del funcionamiento de la discapacidad y de la salud, aprobado por la OMS hace veinte años.
 
En la propuesta de la OMS se contempla la discapacidad de manera global, de forma que se tienen en cuenta también las limitaciones en la actividad y las restricciones en la participación de las personas.
 
Una de las grandes novedades que introduce la actualización del baremo de discapacidad es la incorporación del Baremo de Limitaciones en la Actividad, que contempla las limitaciones de las personas para realizar las actividades de la vida cotidiana, como el aseo personal, las tareas de la casa o determinadas gestiones, por ejemplo.
 
Este aspecto ha sido desarrollado en su práctica totalidad por profesionales del equipo de valoración de Navarra, bajo la coordinación de Javier Zugasti, director del Centro de Valoración de Discapacidad y Dependencia del Departamento de Derechos Sociales, que ha estado al frente del grupo de desarrollo creado para este cometido.
 
También constituye un cambio cualitativo importante el Baremo de restricciones en la participación, un instrumento que da voz a las personas que son valoradas y expresa su visión subjetiva con respecto de su estado de discapacidad.
 
Por último, el nuevo baremo tendrá en cuenta además el contexto que rodea a las personas que solicitan la valoración de discapacidad, es decir, aquellos factores sociales que pueden suponer barreras u obstáculos añadidos a su situación de discapacidad, que pasarán a tener mayor relevancia que en el actual sistema.
 
Por otra parte, se ha llevado a cabo una actualización terminológica. Por ejemplo, en el baremo actual todavía se habla de “retraso mental”, terminología obsoleta desde hace muchos años y que es sustituida ahora por el término discapacidad intelectual.
 
A esas novedades se suma la inclusión de nuevos apartados que valoran aspectos como el dolor y la carga de tratamientos, entre otros, y una actualización exhaustiva de las tablas y los baremos que valoran las deficiencias presentes en las personas a los parámetros médicos actuales en función de las diferentes especialidades existentes.
 
Finalmente, la nueva regulación se plantea ampliar el perfil de profesionales que hasta ahora estaban autorizadas a realizar la valoración, lo que podrá contribuir a agilizar plazos.