Fomentar la plena accesibilidad

En el artículo 2.k) TRLGDPD se define la accesibilidad universal como “la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos, instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible. Presupone la estrategia de “diseño universal o diseño para todas las personas”, y se entiende sin perjuicio de los ajustes razonables que deban adoptarse.”

Por su parte, en el apartado l) del mismo artículo se define el diseño universal o diseño para todas las personas como “la actividad por la que se conciben o proyectan desde el origen, y siempre que ello sea posible, entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, programas, dispositivos o herramientas, de tal forma que puedan ser utilizados por todas las personas, en la mayor extensión posible, sin necesidad de adaptación ni diseño especializado. El “diseño universal o diseño para todas las personas” no excluirá los productos de apoyo para grupos particulares de personas con discapacidad, cuando lo necesiten.”

Las empresas deben contemplar la plena accesibilidad como un objetivo que se alcanza de forma progresiva, pues los entornos, productos o servicios que no sean accesibles serán excluidos del mercado en un futuro próximo, ya que la accesibilidad está muy ligada a los conceptos de calidad y sostenibilidad.

Lo ideal es que la empresa inicie este proceso con una evaluación global de sus actuales niveles de accesibilidad y que dicho análisis sirva de base para que se establezca un plan de actuación con prioridades, objetivos y plazos concretos.

a) ACCESIBILIDAD A LOS ENTORNOS

Los entornos físicos que la empresa pone a disposición de sus clientes y trabajadores deben ser diseñados de manera que puedan ser utilizados por cualquier persona. Para ello, deben tenerse en cuenta determinados requerimientos de accesibilidad en los siguientes ámbitos:

- Circulación horizontal libre de obstáculos.

- Circulación vertical dotada de sistemas accesibles alternativos a las escaleras.

- Mobiliario de dimensiones óptimas, con colores contrastados con el entorno y diseño ergonómico.

- Procedimientos de evacuación adaptados a personas con discapacidad.

- Señalización fácilmente comprensible, de dimensiones óptimas y con contraste entre figura y fondo.

- Centros y puestos de trabajo accesibles, de modo que no limiten la incorporación ni la presencia de trabajadores y clientes con discapacidad.

- Cuartos de baño accesibles.

En relación con lo anterior, una de las mejores garantías de la accesibilidad de un centro de trabajo es su certificación conforme a la norma técnica de AENOR UNE 170001, sobre Accesibilidad Global. Esta certificación acredita que en el centro certificado se respetan los criterios de accesibilidad DALCO (Deambulación, Aprehensión, Localización y Comunicación) y que se dispone de un sistema de gestión de la accesibilidad.

También los entornos virtuales, página web, intranet y herramientas informáticas, han de ser accesibles para las personas con discapacidad, siguiendo en este sentido siguiendo los criterios que la WAI (Web Accessibility Initiative) establece para tal fin.

Finalmente, debe procurarse formación al personal de atención al público para prestar un trato adecuado a clientes con discapacidad

Por otra parte y, aunque no es responsabilidad directa de la empresa, es imprescindible la existencia de un entorno exterior accesible a las personas con discapacidad.

b) ACCESIBILIDAD A LOS PRODUCTOS Y SERVICIOS

Aplicar los criterios del diseño para todos mejora la calidad de vida no sólo de las personas que tienen algún tipo de limitación en sus capacidades funcionales, sino también del resto. Como se señalaba en el I Plan Nacional de Accesibilidad 2004-2012, aproximadamente el 40% de la población se beneficia de los entornos, productos o servicios accesibles; por ejemplo, las personas mayores, que constituyen un grupo de consumidores cada vez más numeroso y más activo, con un considerable poder adquisitivo y con una disponibilidad de tiempo muy superior al del resto de la población.

La incorporación del diseño para todos en los procesos productivos puede incrementar el público objetivo de forma significativa, permitiendo a la empresa acceder a nichos de mercado importantísimos y generalmente mal explotados.

Los productos y servicios que la empresa oferta deben ser accesibles, teniendo en cuenta las diferentes capacidades funcionales de las personas.

Las actuaciones que se recomiendan son las siguientes:

- Si la empresa es fabricante de los productos es imprescindible la incorporación del concepto del diseño para todos en los procesos productivos, especialmente en el diseño. Se recomienda la realización de pruebas con usuarios con diversos tipos de discapacidad para que el producto o servicio diseñado sea evaluado con anterioridad a su lanzamiento al mercado.

- Si la empresa comercializa los productos fabricados por otros debe reclamar a sus proveedores que cumplan con el concepto de diseño para todos.

- En las empresas que venden sus productos o servicios directamente al consumidor final es importante la realización de cursos de formación para el personal de atención al cliente de cara a asegurar un trato adecuado a las personas con discapacidad.