La Fundación pro-RAE y Fundación ONCE se unen para garantizar que la lengua que usan los dispositivos electrónicos sea accesible para todos

SERVIMEDIA 06.11.20

Según recalcan ambas entidades, es decisivo que la utilización que se haga de la lengua española por el emisor y el receptor se efectúe en términos que sean fácilmente entendibles por las dos partes, teniendo en cuenta que una de las dos puede ser una máquina programada. “Se trata de que los dispositivos hablen y entiendan un lenguaje sencillo”, insisten.

El acuerdo subraya que esta exigencia de máxima accesibilidad en el uso de la lengua española pretende beneficiar no solo al colectivo de personas con discapacidad, sino a toda la ciudadanía en general. “Este lenguaje sencillo podrá facilitar la comunicación a las personas mayores o a quienes estén menos familiarizados con las tecnologías, o las que posean un nivel de conocimiento o aprendizaje básico o presenten alguna dificultad de cualquier naturaleza, o en general a cualquier persona que no conozca la terminología concreta del servicio al que está accediendo a través del dispositivo”.

En virtud de este convenio, Fundación ONCE colaborará en la fijación y supervisión de los criterios de accesibilidad en la utilización de términos y expresiones. Además, está prevista la creación de un sello o sistema de homologación que garantice que se está empleando lengua accesible. El acuerdo se enmarca en el proyecto “El uso accesible de la lengua por los dispositivos electrónicos”.